Arte
- jersimfem
- Mar 15, 2022
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Updated: Mar 18, 2022

Esta simbología de animales sirvió como campo de experimentación para la creación de joyas y continuar con el significado pudiendo portarlas ellos mismos. Es por ello por lo que la riqueza de la indumentaria egipcia residía en las joyas que adornaban sus vestimentas. Estos adornos eran muy simbólicos, tanto en sentido religioso como de estatus. Poseían carácter mágico a modo de protección.
Tenían varias funciones aparte de ser amuleto (como el anj y el nudo tyet), indicaba rango y reconocimiento oficial a modo de “honores”. Por otro lado, servía como sello, emblema o identificación; y formaban parte de ceremonias o rituales.
Esto se debía a sus motivos y materiales. Los egipcios le daban mucho valor, las empezaban a portar en vida y se enterraban con sus mejores tesoros. De ahí que siempre haya habido saqueadores.
Los antecedentes consistían en la utilización de materiales pobres como (conchas, frutos, hojas) unidos con fibras naturales como pelo de vaca o lino. Posteriormente añadieron pasta vidriada.

Más tarde implementaron para las más adineradas piedras semipreciosas (incrementando el color) y los metales. Prefiriendo las blandas para trabajarlas.
El oro, el más valioso, pues se relacionaba con Ra, Dios del Sol, del cielo y del origen de la vida y su ciclo (el cobre fue el primero en descubrirse y aprender a trabajarlos; y la plata, menos empleada).
Esta última se le daba un mayor significado por su relación con “la luna, Dios Iah y los huesos de los dioses”. El electrum era una aleación de oro y plata con más connotación, usado en joyas y descubierto en los recubrimientos de obeliscos. Realmente la plata no era fácil de encontrar en Egipto, lo que incrementaba su valor.
Este oficio de la orfebrería era toda labor de artesanos y artistas. Donde se apreciaba la influencia y riqueza del portador. Con el tiempo estos talleres más exclusivos se dedicaban casi a la familia real.
Los colores de los que estaban hechos tenían su propia significación. Además, contaban con las propiedades de las piedras semipreciosas; que en parte se mantienen hasta nuestros días.
Por parte de como el oro, o el amarillo, era símbolo de poder. Así como los cálidos (rojos, anaranjados y marrones), ligados a esa fuerza y energía vital, representando la sangre de los dioses. Empleando, por ejemplo, Cornalinas.
En cuanto a los verdes se asocia con la fertilidad, nacimiento, vida y regeneración. Como para augurar buenas cosechas. En esta categoría se encuentran feldespato, malaquita y/o turquesa. Los tonos azules son clave, se relacionaba con las divinidades, lo celestial o la eternidad.
La más conocida es lapislázuli, venia de fuera, favorita en amuletos y escarabajos. Muy usada por la realeza. Este color se identificó con el pelo de los dioses, creyendo que su tonalidad se debía al propio celaje que los protegía.
Siendo estos escarabajos un símbolo muy común de la buena suerte y protección. Se encuentran en casi todos los formatos. A falta o coste de estas gemas, existían buenos falsificadores.
La joyería era un complemento que se veía en todas las clases sociales, variando los materiales según sus posibilidades, pues lo más importante era aquello que representaban. Todos estos objetos, debido al poder mágico que los egipcios los otorgaban, acompañaban también a los cuerpos momificados en sus tumbas, protegiéndolos en el más allá.








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